Así se hizo la película Gigolo Europeo.
Mientras que Deuce Bigalow, Gigoló europeo comienza donde terminaba Gigoló, su planteamiento es mucho más complicado. Como lo fue la tarea de convencer a la estrella para que hiciera la película. Tal como explica Schneider, "Yo nunca pensé realmente en hacer una secuela, pero a la gente le gustó mucho el personaje y no dejaban de repetírmelo tanto, que pensé: '¿Sabes qué? Podría tener gracia'. Entonces empecé a darle vueltas a la idea de que quizá deberíamos reencontrarnos con esos personajes. Sería fantástico poder escribir para Eddie Griffin haciendo de T.J. Y hay cosas por decir sobre el hombre de la calle o en este caso, el casi-casi hombre de la calle. Creo que la gente puede asociarlo al personaje de Deuce".
Con la semilla plantada, el nuevo proyecto empezó a florecer cuando Schneider empezó a pensar en otro film clásico de gigolós: American gigolo. "Era ridículo", dice Schneider riendo. "¡Imagínate que Lauren Hutton, una supermodelo, necesita contratar a un gigoló! Y yo pensé, '¿Quiénes son las mujeres del mundo real que necesitan gogolós?' Y ahí empezó todo".
Junto con los guionistas David Garrett y Jason Ward, Schneider trabajó en el guión durante casi un año. La historia fue desarrollada para incluir dos nuevos elementos principales – el continente europeo y la Sociedad Internacional de Prostitutos. "¿Verdad que sería estupendo que hubiera todo un grupo de gigolós con los que Deuce tuviera que competir?", plantea Shneider. Entonces, los guionistas se preguntaron dónde podría tener su sede esa sociedad secreta. "Los mejores gigolós del mundo –esa Sociedad de Prostitutos. ¡Pues en Amsterdam, naturalmente!".
Schneider no quería olvidar al público del Deuce original, pero también quería incluir público nuevo en sus siguientes aventuras. "No quería enfocarlo como una secuela, dice. "Si no has visto la primera película, no te pierdes ningún elemento de esta".
Al poco tiempo, los guionistas habían desarrollado el esquema de una historia que sucedía alrededor de una serie de asesinatos y vislumbraba el interior secreto de la antigua y respetada Sociedad Internacional de Prostitutos. Y según Schneider, "Muy pronto, todo el proyecto era mucho más divertido que la primera película. Yo no quería hacer simplemente una película que fuera similar a la primera. Quería que fuese una experiencia totalmente distinta. Para mí, esta es como Ben Hur, comparada con la primera".

