El mundo entero llora la muerte de Juan Pablo II.
El punto neurálgico de encuentro de miles de fieles.
La Almudena y Colón, escenarios espontáneos.
Fieles lamentan la muerte del Papa en Dublín.
Dos fieles encienden velas en Wuerzburg.
Santo Sepulcro, la más sagrada de la cristianidad.
Las iglesias y catedrales de Tokio se llenaron de fieles.
Una mujer católica llora en la Catedral de La Paz.
Velas en forma de cruz en la casa donde vivió Wojtyla.