¿Imagínate surcando los cielos de Normandía a los mandos de un avión de combate en la Segunda Guerra Mundial? Eso es lo que te propone Ubisoft con Blazing Angels para la Wii de Nintendo.
Ubisoft nos propone un arcade de aviones de guerra con las capacidades de Wii, pero que no acaba de convencer sobre un posible resurgir de éste genero. Porque digámoslo claro, los juegos de simulador han estado de capa caída durantes los últimos años, reduciéndose su número a uno o dos lanzamientos al año de este género, casi siempre con más pena que gloria. En juegos.ya.com te contamos todo sobre el nuevo Blazing Angels, sigue leyendo el análisis y entérate de todo.
La historia nos transporta al año 1939 en plena batalla de Inglaterra formando parte de los escuadrones americanos de la RAF, y según avanza la historia nos va llevando por todos los frentes aéreos históricos, en situaciones contra el Afrika Korps de Rommel, la defensa de Pearl Harbor y Midway, los fiordos de Noruega, el día D en Normandía, evitando la destrucción de París en la retirada Alemana e incluso bombardeando en pleno Berlín. En cada escenario el detalle histórico es extremo, habiendo situado los edificios donde realmente pueden encontrarse en las urbes correspondientes, e incluso en pleno combate sobrevolar sitios tan famosos como la torre Effiel, o el museo del Louvre fielmente reproducidos, aunque por contrapartida estos escenarios quedan algo justos para la cantidad de objetivos y aviones a derribar.
Ubisoft ha hecho mucho esfuerzo por dar al juego un ambiente realista y de gran carga dramática, dando profundidad y personalidad propia a nuestros hombres de punto, e incluso los combatientes de tierra a los que ayudamos nos dan las gracias por nuestros esfuerzos. Otro aspecto a destacar es el ambiente en el escenario de batalla, con columnas gigantescas de humo saliendo de los edificios bombardeados en Pearl harbor nos bloquean la vista de los cientos de bombarderos japoneses que las ametrallan, dando una sensación de estar inmerso en pleno combate, aunque por desgracia muchos de estos elementos, como el humo y la ingente cantidad de objetivos y detalle hace que el rendimiento del juego se resienta mucho mas de lo que un jugador de simuladores pueda pasar por alto.
Los modos de juego son suficientes para cualquier adicto, con un adictivo modo campaña, y los ocasionales modos de batallas rápidas que servirán para desbloquear mejoras en nuestros aparatos, y un modo pantalla partida que hará del salón de tu casa el primer frente de batalla, si no te importa el importante descenso en el rendimiento del juego.
Los aviones que podremos volar son fieles copias de los originales visualmente, aunque a la hora de volar estamos en otro terreno muy distinto, los controles son incómodos, y nos veremos frustrados en más de una ocasión intentando hacer giros cerrados en el modo arcade, o volando en invertido gracias a la cámara. Para los Dogfighters mas veteranos, en el modo simulación encontrarán como imperdonable de haberse olvidado de un control de timón, ni siquiera en coordinación con los alerones del aparato, convirtiendo una temible maquina de guerra en una pesadilla para quien ose volar dentro de ella.
Los que buscamos ávidamente en este género videojuegos que nos hagan pasar el mejor rato en mucho tiempo estábamos ilusionados con los esfuerzos de Ubisoft en este titulo, pero nos hemos encontrado con un juego que aunque sea de una calidad gráfica altísima y una historia muy interesante, ha olvidado lo primordial: la jugabilidad es lo que verdaderamente atrae a los jugadores de simuladores.

